Las niñas santas
Vive rápido, muere joven y deja un cadáver bello“Cecilia fue la primera en morir”. Con esta frase tajante empieza “Las Vírgenes Suicidas”, el debut de Sofía Coppola - hija del legendario Francis Ford- como escritora y directora. Se trata de la adaptación del best-seller de Jeffrey Eugenides acerca del suicidio de cinco hermanas jóvenes, etéreas y enigmáticas.
El relato es contado por un narrador colectivo y a través de la voz del actor Giovanni Ribisi. Se habla desde un “nosotros” referido a un grupo de amigos de la infancia que hace 25 años tenían una obsesión en común: las hermanas Lisbon. Desde siempre habían sido sus vecinas y asistido a la misma escuela, sin embargo tenían un aura de misterio que, sumado a su belleza irresistible, los dejaba perplejos. Por naturaleza eran diferentes y sin quererlo llamaban la atención de todos, pero en especial despertaron la ferviente admiración, el cariño, la fascinación y quizás hasta el amor de cuatro muchachitos desgarbados. Ellos pasaron horas contemplándolas desde una distancia, hablando sobre y pensando en ellas, aún años luego de su desaparición. Y son ellos quienes comparten la historia casi devenida leyenda.
Ocurre en un clásico suburbio norteamericano durante los años 70 donde todo es prolijo, pacífico y aparentemente paradisíaco. En casa de la familia Lisbon, predominan la moral cristiana (se reza antes de cada comida), las reglas (cualquier salida nocturna está terminantemente prohibida) y la disciplina. Kathleen Turner encarna una madre fría, neurótica, tensa, sobre-protectora y conservadora al extremo. Si bien es de lo más autoritaria y estricta que se haya visto, sus intenciones son buenas (como sucede generalmente con las madres). James Woods interpreta al Sr Lisbon -profesor de matemática en el colegio local-, un hombre canoso de anteojos, bueno pero retraído y sumiso, obviamente dominado por completo por su esposa.
Dado que ninguno de los dos es muy atractivo, según los chicos nadie entiende cómo podrían haber engendrado cinco criaturas tan hermosas. Tenía que haber sido un milagro de la genética. Ellas son: Cecilia, de 13 años; Lux, de 14; Bonnie de 15; Mary de 16 y Therese de 17. Tienen pelo largo, rubio y lacio, piel blanca y caras angelicales. Más que seres humanos parecen ninfas. Son delicadas e inocentes, educadas y sencillas, taciturnas pero seductivas. Además son muy femeninas. Generalmente visten de tonos suaves, pasteles, rosados, estampados florales o incluso blanco. No demasiado se las oye hablar y quejarse de su madre, jamás.
Lux es el personaje central, interpretado brillantemente por Kirsten Dunst. Si bien es una de las hermanas menores, es la más rebelde y atrevida. Es asimismo la más linda y parece saberlo. Por otro lado, es la única que tiene plena consciencia de su sexualidad. Con apenas 14 años es una especie de Lolita que -sin proponérselo- irradia sensualidad pero además cuando se le antoja, disfruta de coquetear y tentar a casi todos. Para ella es como un juego. Durante una cena familiar con un invitado, lo acaricia por debajo de la mesa con su pie descalzo. En otra ocasión escribe en su ropa interior el nombre del chico que le gusta (la madre, al descubrirlo, lo quita con lavandina). Y hasta en sus últimos minutos de vida se entretiene desabrochando el cinturón de un chico al pasarle por al lado. Impacta considerar que al jugar un rol tan complejo como este, la actriz tenía sólo 14 años. Luego Coppola la convocaría otra vez, en esta oportunidad para encarnar a María Antonieta, la reina adolescente.
Cecilia es la primera en morir, sin embargo no lo logra en el primer intento. Luego de éste, en la clínica, el psiquiatra -una participación fugaz de Danny De Vito- le pregunta “¿Qué estás haciendo aquí, chiquita? Ni siquiera eres tan grande como para saber cuán dura puede ser la vida”. Cecilia responde impasiblemente “Obviamente Dr, usted nunca ha sido una niña de 13 años”.
El barrio entero tiene algo que decir sobre la familia Lisbon y esta información es transmitida a la audiencia mediante conversaciones telefónicas sin rostro y diálogos situados en livings ajenos. Todos opinan y chismean. La vecina de en frente, por ejemplo, sostiene que la niña en realidad no quería morir sino solo escapar del cautiverio de su casa.
Pero Cecilia muere, llevándose una parte de todas las hermanas. Es como si tratara de un conjunto orgánico que, ahora sin una de sus partes, ya no puede funcionar correctamente. Vemos a las cuatro restantes aglomeradas en el piso, como si fueran una sola, tocándose el pelo en silencio. Puede suponerse que así transcurrió el verano. Aunque en este mundo de recuerdos, siempre es verano. La fotografía de Ed Lachman genera un clima de luminosidad absoluta donde predominan los tonos amarillos y los cálidos rayos del sol, aunque la impecabilidad y el orden reinante sean una brisa más fresca. La estética es sutil, delicada y femenina. Ellas viven entre paredes rosadas, perlas, encajes y tules, flores, diarios íntimos, perfumes, estampitas religiosas, crucifijos y rosarios, cajas de tampones y ropa interior tirada en el suelo. Uno percibe cierta sensación de ensueño, una nebulosa constante acentuada por secuencias fantasiosas donde los chicos se visualizan en diversas situaciones inocentes junto a las hermanas.
Comienza el año lectivo y las jóvenes reaparecen. Ahora hay una menos pero en los demás aspectos nada ha cambiado. Son virtualmente inseparables: caminan juntas por los pasillos y almuerzan reunidas debajo de un árbol. No parecen tener ni desear otras amigas. La más sociable es Lux, quien interactúa frecuente e indiscriminadamente con sus compañeros varones.
Trip Fontaine (interpretado por Josh Hartnett, “Pearl Harbor”) es el galán del secundario, admirado por mujeres de todas las edades. Usa sus encantos para ser disculpado por llegar tarde a clase y luego durante los recreos, hace girar cabezas por los corredores. Nunca había tenido que esforzarse por conseguir una chica ya que todas morían por él. Todas salvo Lux. Así que se propone conquistarla, y con un poco de trabajo lo logra. No sólo eso sino también logra algo inaudito y milagroso: el permiso de los padres para que sus hijas asistan al baile escolar. Trip llevaría a Lux y se encargaría de conseguir parejas para las demás. Las chicas, emocionadísimas, no pueden creerlo. La Sra Lisbon confecciona ella misma los vestidos, agregando 2 cm al busto, 5 a la cadera y al dobladillo para impedir la más mínima definición de curvas o siluetas. El resultado se asemeja a una túnica de primera comunión, no obstante las chicas los lucen dichosas. En la fiesta las hermanas se divierten, ríen y bailan como nunca antes. Para un adolescente estándar, es una noche cualquiera en la vida social. Para ellas, es una experiencia única e irrepetible. Y además marcará el comienzo del fin.
Esa noche Lux viola aberrantemente la ley de su madre, lo cual desencadena un proceso de decadencia y desmoronamiento en el hogar. Ahora para las hermanas es literalmente una prisión de la cual no se puede salir en absoluto. En el confinamiento, la angustia y el tedio incrementan día a día, las cosas toman otro color.
El leal club de admiradores continúa su observación meticulosa, ahora con la ayuda de un telescopio que les permite ver a través de las ventanas de las chicas devenidas especies en cautiverio. Hasta que un día el objeto de estudio intenta comunicarse con los investigadores. Envía un sutil pedido de ayuda, y por supuesto los chicos están dispuestos a ayudarlas a escapar de la asfixia, a llevarlas adonde sea en sus autos. Pero ellas tenían otro tipo de partida en mente… “Las Vírgenes Suicidas” es una historia acerca de la muerte, el amor joven, el sexo y la sensualidad, el miedo y la represión, la obsesión, la pasión, los deseos, las carencias, los sueños, las fantasías y las ilusiones, la inocencia y los recuerdos de la juventud. Al estar contada desde afuera, se plantean muchas preguntas y se dan pocas respuestas. Cuando las hermanas mueren, nadie puede librarse fácilmente de su recuerdo. Y es probable que luego de ver esta película, el espectador tampoco pueda hacerlo.

(written for a University class in 2007)